¿Cómo estimular la próstata o punto P?
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Para algunos es una zona tabú; para otros, una zona erógena habitual que explorar. Hablamos del punto G masculino, también conocido como el punto P: la próstata. Aquí te explicamos cómo encontrarla, cómo estimularla y qué esperar del orgasmo prostático, sea cual sea tu orientación sexual.
Qué es la próstata y por qué deberías estimularla sin importar tu orientación sexual
Hay muchas maneras de llegar al orgasmo: desde la masturbación hasta el coito en todas sus posturas, pasando por los juguetes sexuales, como los vibradores. Pero el pene no es la única vía para experimentar el orgasmo, y no, no estamos hablando solo de sexo anal.
Si lo que buscas son orgasmos que te hagan vibrar hasta los pies, lo más probable es que lo encuentres en tu próstata. En esta guía repasamos varios consejos y técnicas sobre cómo encontrar el punto P y cómo estimularlo para explorar el placer.
A todos nos gusta probar nuevas posturas, nuevas prácticas sexuales o cumplir fantasías. ¿Y qué tiene eso que ver con la próstata? Pues que, también conocida como punto G masculino o punto P, está llena de terminaciones nerviosas, lo que la convierte en un punto de placer extremadamente sensible. La estimulación de la próstata puede provocar orgasmos muy potentes, aunque primero conviene saber qué se está haciendo: meter el dedo sin más no necesariamente servirá de nada. Se trata de encontrar el ángulo y la técnica adecuados, y de usar mucho lubricante.
Poco a poco irás descubriendo qué es lo que funciona, y la recompensa puede ser mucho mejor de lo que te imaginas. Como dice Daniel Saynt, fundador de The New Society for Wellness:
"Los orgasmos de próstata serán sutiles y extraños al principio, porque son nuevos. Con el tiempo, se sienten más como una sensación de cuerpo entero que se irradia por todas partes. Es como si todo el cuerpo tuviera un orgasmo. Aprender a experimentar esto puede transformar tu relación con tu cuerpo, e incluso ayudarte a entender el placer femenino mucho más a fondo."
La orientación sexual no influye en absoluto en el juego con la próstata. Las sensaciones y experiencias que te hacen sentir bien no tienen nada que ver con tu orientación o tu género: tú decides qué significa el juego anal y cómo te sientes al respecto. Y en cuanto dejes de lado la idea de que una práctica sexual tiene que estar ligada a un género específico, descubrirás oportunidades que ni te habías planteado.
Cómo estimular la próstata o punto H/P
Tienes varias opciones para empezar, pero si vas a probar el masaje prostático en solitario, asegúrate de tener las manos limpias y las uñas cortas. Y lo más importante: usa lubricante siempre, tanto como necesites, recordando que el ano no se lubrica solo. Si en algún momento sientes dolor al introducir algo en el recto, baja el ritmo y añade más lubricante.
Para evitar molestias, puede ayudarte un aplicador de lubricante tipo jeringa, especialmente si no te sientes cómodo aplicándolo con los dedos: es rápido y muy fácil de usar.
Los excrementos durante la penetración anal
Esta es una de las grandes dudas que se plantean los novatos a la hora de empezar con la exploración anal: ¿qué pasa con las heces durante la penetración? Al fin y al cabo, el objetivo principal del ano y el recto es la expulsión de heces.
La respuesta es sencilla: no vas a encontrarte con nada si empiezas a explorar ahí, porque el recto no almacena heces. Estas se transfieren desde los intestinos y se expulsan a través del recto y luego del ano, no se quedan almacenadas de forma permanente.
Aun así, es posible que te sientas más cómodo haciendo una limpieza previa, ya que la preparación anal es algo muy personal. Hay distintas formas de hacerlo, desde una ducha normal hasta el uso de una ducha anal específica.
Empecemos por el perineo
Antes de nada, empieza con un masaje externo suave en el perineo, la zona situada entre los testículos y el ano. El perineo es una zona erógena muy sensible, aunque suele estar infravalorada.
La estimulación del perineo no tiene ninguna complicación: túmbate boca arriba con las nalgas apoyadas sobre una almohada, inclinando las caderas hacia arriba para tener mejor acceso. Puedes empezar masajeando el perineo con la mano o los dedos. Aplica lubricante en el dedo y frota el ano externamente para estimular las terminaciones nerviosas.
Seguimos con la estimulación interna
Si la estimulación externa te ha gustado, introduce el dedo ya lubricado en el recto en dirección al ombligo. A pocos centímetros deberías notar la próstata.
No hay ninguna necesidad de ir más allá, sobre todo la primera vez: mucha gente cree que hay que introducir toda la mano, pero no es así en absoluto. Basta con introducir el dedo unos centímetros y presionar hacia la parte delantera; después muévelo poco a poco, tocando las paredes internas y aplicando distintas cantidades de presión para descubrir qué te hace sentir bien.
Para esta zona, muchas personas prefieren lubricantes más densos, ya que proporcionan una amortiguación extra y no hay que reaplicarlos con tanta frecuencia como uno a base de agua. Si usas juguetes de silicona —como todos los de SILEXD—, evita los lubricantes a base de silicona: pueden dañar la superficie del material con el uso repetido. Consulta nuestra guía de compatibilidad de lubricantes para elegir la textura adecuada sin arriesgar tus juguetes.
Asegúrate de estar excitado antes de empezar. Intentar estimular la próstata sin excitación previa no suele ser la experiencia más cómoda: cuando estás excitado, el cuerpo está más relajado y suelto, y es menos probable que haya tensión. Puede ayudarte tomarte un rato antes, a solas, para llegar ya predispuesto.
Otro consejo que parece mentira, pero es muy útil: respira. La respiración es fundamental en los juegos anales, de próstata y de suelo pélvico. Si contienes la respiración todo el rato, los músculos se tensan, justo lo contrario de lo que buscamos: queremos que la zona esté relajada para poder recibir sin dificultad lo que se introduce.
Conociendo la importancia de la respiración, te recomendamos experimentar con ella: inhala dejando que el vientre y el suelo pélvico se expandan mientras mantienes el pecho quieto, y después exhala volviendo a la posición inicial. Es una respiración diafragmática, lenta e intencionada. Tómate unos 3 segundos para inhalar y 3 más para exhalar. Prueba de lado, boca arriba, o a cuatro patas.
Descubre un masajeador de próstata
Los masajeadores de próstata son una de las grandes bazas del sexo anal, pero antes de adentrarte en ellos, te recomendamos empezar probando un plug anal básico. Así te vas haciendo una idea de la sensación antes de dar el siguiente paso.
Cómo llevar a un hombre a su punto máximo
Muy fácil: además de la masturbación, ya sea con sexo oral, con las manos o con cualquier parte del cuerpo, puedes insertar un dedo limpio y lubricado en el ano, apuntando hacia el ombligo. También se puede aplicar presión al perineo mientras se masturba al hombre, para estimular la próstata de forma indirecta. Ese toque extra suele intensificar bastante el orgasmo.
Cómo saber si estoy tocando la próstata
Para saber si has llegado a la próstata, notarás un pequeño bulto y, al presionarlo, es posible que sientas algo de necesidad de orinar, pero lo que seguro sentirás es mucho placer. La clave está en conocerte mejor: presiona más o menos y masajea la zona a tu propio gusto hasta encontrar lo que te funciona.
¿Duele encontrar el punto G masculino?
El conocimiento sobre la estimulación de próstata todavía es limitado, y es normal que surjan dudas.
Es un proceso de prueba y error que suele llevar su tiempo. Algunas personas consiguen un gran orgasmo a la primera, mientras que otras necesitan practicar un poco antes de encontrar lo que les funciona.
El hecho de que algunas personas se sientan avergonzadas o inseguras al practicar el juego de próstata tampoco ayuda. Esa vergüenza interiorizada puede generar bloqueos mentales que dificulten disfrutar de una sensación que, en condiciones normales, es puro placer. No hay nada de lo que avergonzarse: es una zona del cuerpo más, con mucho potencial de placer.
Cómo es un orgasmo inducido por la próstata
Recuerda que no debería doler. De hecho, el sexo nunca debería doler, y eso también se aplica a la estimulación de próstata, en pareja o en solitario. Con mucho lubricante y paciencia, lo máximo que deberías sentir es una ligera molestia hasta que el cuerpo se acostumbre a la sensación.
Una vez llegas al orgasmo a través de la próstata, suele describirse como algo que se siente en todo el cuerpo, muy distinto al orgasmo asociado a la estimulación del pene.
Una técnica que suele resultar muy placentera es intentar mantener la erección más tiempo, retrasando la eyaculación mientras estimulas la próstata.
Según recoge Men's Health, a diferencia del orgasmo asociado al pene, el orgasmo de próstata no tiene periodo refractario: es posible encadenar varios orgasmos seguidos sin necesidad de parar entre medias. Si sigues masturbándote después del primero, puedes tener otro casi de inmediato, y con el tiempo, más y más. Por eso el orgasmo prostático es, para muchos, el que más potencial tiene para los orgasmos múltiples.
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